Con epicentro en San Vicente, jefes comunales del conurbano bonaerense y de Santa Fe avanzan en una articulación política que pone a la gestión y a los gobiernos locales en el centro de la escena.
En un escenario político atravesado por la volatilidad, un grupo de intendentes peronistas comenzó a consolidar una estrategia que busca reconfigurar el mapa del poder con anclaje en los territorios. El punto de encuentro fue San Vicente, donde el intendente Nicolás Mantegazza ofició de anfitrión de un cónclave que reunió a referentes clave del conurbano bonaerense y sumó, por primera vez, a dirigentes de la provincia de Santa Fe.
La foto política incluyó a Federico Otermín (Lomas de Zamora), Gastón Granados (Ezeiza) y Federico Achával (Pilar), quienes desde hace tiempo, junto a Mantegazza, vienen coordinando una agenda común con proyección más allá de sus distritos. La novedad fue la presencia del santafesino Pablo Corsalini y una comitiva de intendentes de esa provincia, en lo que se interpretó como un paso concreto en la articulación de una agenda de gestión con mirada federal.
El encuentro tuvo lugar en el Museo Histórico 17 de Octubre, un sitio cargado de simbolismo dentro de la tradición peronista, donde los jefes comunales buscaron reforzar una narrativa política que combina identidad histórica con renovación dirigencial. Allí, el mensaje fue claro: la reconstrucción del espacio no vendrá exclusivamente desde las cúpulas partidarias, sino desde la experiencia concreta de gestión.
“No se puede pensar la provincia de Buenos Aires ni la política desde otro lugar que no sean los gobiernos locales”, expresó Mantegazza al término de la reunión. Y agregó: “Es en cada municipio donde se enfrentan los problemas reales y donde también aparecen las soluciones”.
En ese sentido, los intendentes pusieron el foco en problemáticas comunes a sus distritos —infraestructura, seguridad, desarrollo productivo— como base para una agenda compartida que trascienda fronteras provinciales. La articulación con Santa Fe se inscribe en esa lógica: fortalecer vínculos, compartir experiencias y consolidar una mirada común desde los territorios.
El movimiento, aún en etapa embrionaria, expresa una dinámica que empieza a tomar forma dentro del peronismo: la emergencia de una generación de intendentes que busca ganar protagonismo a partir de la gestión y el vínculo directo con los vecinos. En ese marco, la liga de intendentes aparece como un actor que comienza a acumular volumen político propio.
Lejos de los grandes actos y los discursos abstractos, la estrategia pone en el centro a los gobiernos locales como protagonistas de la construcción política, con una lógica pragmática que privilegia resultados concretos por sobre las declaraciones.
“La Argentina que viene necesita nutrirse de pluralidad de miradas y, sobre todo, de experiencias valiosas en la gestión local. Hoy dimos un paso importante al compartir este encuentro de trabajo con compañeros intendentes de Santa Fe”, destacó Mantegazza.
En tiempos donde la política nacional parece desconectada de las demandas sociales, el mensaje que emergió desde San Vicente apunta a invertir esa lógica: que la agenda política vuelva a construirse desde abajo, con los municipios como punto de partida y con la gestión como principal herramienta de legitimidad.





