Una joven emprendedora relató a Noticias Brandsen la tensa situación que vivió con un supuesto comprador que intentó forzar un encuentro personal y canceló el encargo apenas supo que la entrega la realizaría un hombre.
Delfina, vecina y emprendedora de nuestra ciudad, dialogó con Noticias Brandsen para relatar la grave situación que vivió con un supuesto comprador que, según su testimonio, intentó forzar un encuentro personal bajo la excusa de un pedido de lencería.
La historia, que Delfina compartió para advertir a la comunidad, comenzó cuando un hombre la contactó a través de redes sociales para realizar una compra. El intercambio fue extraño desde el inicio: el hombre no solo hizo preguntas extrañas sobre los productos, sino que también propuso que la entrega se realizara en un campo de Magdalena de Fait, una idea que la joven rechazó.
La tensión aumentó al coordinar la entrega. Delfina le explicó al supuesto cliente que ella llegaría a su domicilio recién a las 17:00 horas, pero que su pareja (un hombre) estaba allí y podía entregar el paquete en un taller cercano. Pese a esto, el hombre siguió presionando y le respondió de forma impaciente: «Ya estoy en la esquina».
La joven reconfirmó que no estaba, y que la persona que haría la entrega sería su pareja, que estaba a una cuadra.
La reacción del comprador fue la prueba clave: el hombre, que se había mostrado dispuesto a esperar y a presionar, canceló el pedido de forma tajante e inmediata con un mensaje que lo decía todo: «No, esta bien, será para otro momento, mil gracias y disculpe la molestia».
Para Delfina, la cancelación fue la confirmación de su sospecha. «Me quedó clarísimo que el señor no quería la lencería, sino que buscaba que fuera yo quien le entregue el pedido personalmente», le contó a este medio.
Tras hacer pública su experiencia, la joven recibió múltiples mensajes de alerta de otros vecinos sobre los antecedentes de este hombre.
Desde Noticias Brandsen compartimos su experiencia e insistimos:
* Eviten acceder a puntos de entrega en zonas inseguras, alejadas o poco transitadas.
* Si la conducta del cliente es sospechosa o insiste de forma desmedida en que seas vos quien lo atiendas, es mejor cancelar la venta.
* Nunca vayan solas; avisen siempre a un familiar o amigo sobre el lugar y hora de la entrega.





