Erika, una joven vecina de Brandsen se comunicó con éste medio en un intento por ser escuchada. Su ex pareja, un joven de 22 años, que en el mes de febrero de este año fue aprehendido por tenencia de estupefacientes con fines de comercialización, pelea en la justicia por la tenencia y régimen de visitas de su hija, una niña de tres años. «El me amenazó, me pegó delante de mi hija, ya mostré las pruebas y nadie me escucha».
El calvario de Erika, para la justicia, comienza a fines del año 2024, cuando se atrevió a denunciar a su ex pareja, un joven de aproximadamente 22 años, por violencia de género. Obviamente, el calvario para nuestra vecina comenzó mucho antes, porque atreverse a denunciar, no resultó nada fácil.
«Hace un año me separé del papá de mi nena por violencia de género. Cuando empecé a hacer las denuncias, empecé a recibir amenazas de muerte. Él se borró durante todo un año y ahora apareció queriendo ser papá de vuelta y siento que la justicia se está poniendo del lado de él» comentó Erika a Noticias Brandsen.
«Yo mostré videos, mostré fotos, mostré todo lo que pasó y la justicia no me escucha» siguió relatando angustiada. «Yo todo este año estuve en tratamiento psicológico y trabajando para poder salir adelante”.
«Hace un año que vivo bien con mi hija. Mi pareja actual hizo un esfuerzo enorme para no dejarnos caer, y hoy tenemos nuestra casita”.
Erika recordó con angustia su pasado: “El no me dejaba salir, me pegaba, y todo delante de mi nena y ahora por un capricho del juez, todo se podría venir abajo». «Muchas personas que me ayudaron vieron el esfuerzo que hice para poder salir adelante con mi nena”
«Yo sé que él (su ex pareja) no está bien mentalmente, y tengo miedo de que si un día las visitas se permiten, mi nena venga con moretones porque la golpeó«.

Según Erika, durante el año en que su ex «se borró», su hija, que acaba de cumplir tres años, empezó a socializar y generar vínculos. «Ella se encariñó mucho con mi nueva pareja, lo tomó como si fuese su papá» contó. Y él, (por su pareja actual), ayudó a la crianza y el mantenimiento económico del hogar.
«El juez se basaría en que como mi ex pareja no le pegó a la nena, mi hija no va a sufrir, pero ella vio todo cuando él me golpeaba a mí”.
«La noche que hice la denuncia, con mi hija fuimos a dormir a un refugio para víctimas de violencia de género«. «Por todo esto llegué a esta instancia, porque no se están respetando los derechos de mi hija. Quiero que cuando mi hija tenga la edad suficiente, ella decida si quiere verlo o no».
A día de hoy, la justicia habría dictaminado una cuota alimentaria provisoria de $73.000 pesos. Para Erika, es un valor alejado de la canasta básica por crianza. “Desde que supo que mi nena ya no usa pañales, ahí él decidió querer volver a ser papá”.
En Febrero de éste año, el sujeto en cuestión fue aprehendido por la policía por «Tenencia de estupefacientes simple con fines de comercialización«. Lo que aumenta el temor de Erika, dado que no quiere que su hija esté en un lugar donde pueda haber estupefacientes.
Para resguardar su identidad física y evitar posibles represalias, Erika decidió no mostrar la denuncia ni los videos. Todo está en la justicia.





