En las últimas horas, la noticia que sacudió el panorama político argentino fue la ratificación por parte de la Corte Suprema de Justicia del fallo contra la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner en la Causa Vialidad. Esta decisión del máximo tribunal generó una inmediata reacción en Brandsen, donde un grupo de vecinos y figuras políticas locales se movilizaron en una marcha en la plaza principal del pueblo, en apoyo a la exmandataria.
La Causa Vialidad investigó presuntas irregularidades en la adjudicación y ejecución de obras públicas viales en la provincia de Santa Cruz durante las presidencias de Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner (2003-2015). Se centraba en la supuesta asignación discrecional de 51 obras al empresario Lázaro Báez, quien habría sido favorecido con licitaciones irregulares, sobreprecios y obras que quedaron inconclusas o con deficiencias.
En diciembre de 2022, un Tribunal Oral Federal condenó a Cristina Kirchner a seis años de prisión e inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos por el delito de administración fraudulenta en perjuicio de la administración pública. La acusación de asociación ilícita, en cambio, fue desestimada en esa instancia. Posteriormente, la Cámara Federal de Casación Penal confirmó esa condena en 2023.
La reciente decisión de la Corte Suprema de Justicia, con el voto de Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti, rechazó las apelaciones presentadas por la defensa de Cristina Kirchner, dejando firme la condena original. Esto significa que se agotan las vías ordinarias de apelación en Argentina y la pena queda en condiciones de ser ejecutada. Debido a su edad (más de 70 años), la expresidenta podría solicitar el beneficio de la prisión domiciliaria. Además, la inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos es un punto clave, ya que la proscribe de la carrera electoral.
La marcha en Brandsen, al igual que otras movilizaciones a nivel nacional, expresa el firme respaldo de un sector de la sociedad y la política hacia Cristina Kirchner. Los motivos que impulsan a estas personas a manifestarse son variados:
Denuncia de «Lawfare» y persecución política: Para sus seguidores, el fallo en la Causa Vialidad no es un acto de justicia, sino parte de una estrategia de «lawfare», es decir, el uso de la justicia como herramienta de persecución política. Sostienen que la expresidenta es víctima de un entramado judicial y mediático diseñado para proscribirla y debilitar al movimiento que lidera.
Defensa del proyecto político: Quienes la apoyan consideran que Cristina Kirchner representa un proyecto político popular que defendió los intereses de los trabajadores y los sectores más vulnerables. Ven en esta condena un ataque a los logros de sus gobiernos y a la posibilidad de que esa visión política vuelva a ser protagonista.
Solidaridad y lealtad: Existe un fuerte sentimiento de lealtad y solidaridad hacia la figura de Cristina Kirchner, a quien muchos ven como una líder que ha sido injustamente atacada. La marcha es una forma de visibilizar ese apoyo y rechazar lo que consideran una injusticia.
Cuestionamiento a la independencia judicial: Parte de la militancia y dirigentes afines cuestionan la independencia del Poder Judicial, argumentando que las decisiones judiciales en esta y otras causas están teñidas de intereses políticos y económicos.
La ratificación del fallo en la Causa Vialidad y las reacciones que provoca, como la marcha en Brandsen, ponen de manifiesto la profunda polarización política que vive Argentina y el impacto de la justicia en el devenir de la vida democrática del país.






