El pasado jueves a la noche, Tomás, de tan solo cuatro años, ingresó al Hospital Francisco Caram tras convulsionar en su casa. Horas más tarde, confirmarían lo peor: Entró en paro y nunca llegó a ser trasladado. «Les dí a mi hijo para que lo salven y mañana lo despido en el cementerio» expresó la mamá a Noticias Brandsen.

Según el relato de Valentina, llevó al niño al hospital para recibir atención médica, ya que estaba convulsionando, y quería que lo trasladen a la ciudad de La Plata; pero eso no llegó a pasar. «Me dijeron que lo iban a trasladar y me ilusioné, pero después me dijeron que no podían hacer nada», señaló a Noticias Brandsen. El pequeño sufrió un paro y falleció antes de poder ser derivado a un centro de mayor complejidad.

Valentina despide a su hijo con la sensación de que se pudo haber hecho algo más, de que se pudo haber salvado. Los medicamentos y tratamientos realizados no llegaron a ser suficientes para que Tomás vuelva a su casa y por eso, su madre despide a su hijo entre pedidos de explicaciones y justicia.

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